Observatorio de Antisemitismo

13Sep/10

Sobre el “Estudio sobre antisemitismo en España” de Casa Sefarad-Israel

NOTA DE PRENSA DEL OBSERVATORIO DE ANTISEMITISMO

Con motivo de la publicación de los resultados del “Estudio sobre antisemitismo en España” encargado por Casa Sefarad-Israel y hecho público estos días, la Federación de Comunidades Judías de España y el Movimiento contra la Intolerancia valoran muy positivamente el esfuerzo realizado y el interés en evaluar y combatir esta lacra.

Como instituciones activas en el seguimiento, enseñanza y sensibilización sobre antisemitismo y responsables del Observatorio de Antisemitismo en España, queremos hacer pública nuestra valoración del estudio, cuyo informe completo, con buen criterio,  ha puesto a disposición Casa-Sefarad Israel en su página web.

1. Los datos que brinda el informe son altamente preocupantes. El rechazo a los judíos en la población española alcanza niveles no tolerables y debería ser una llamada urgente de atención a las instituciones. El estudio da cuenta de que la estigmatización y el prejuicio negativo están a la orden del día en España.

2. Un estudio mediante encuesta es como la medición de la fiebre con un termómetro. Mide la fiebre en un momento determinado. En la medición influyen, además de los objetivos marcados, las características del termómetro, en este caso las preguntas y la metodología seguidas.

3. La única pregunta del cuestionario que es un indicador indiscutible de antisemitismo (discursos, tópicos y estereotipos negativos sobre los judíos como grupo y lo judío como condición social o religiosa) arroja datos muy significativos:

El 58,4% de la poblacion española opina que “Los judíos tienen mucho poder porque controlan la economía y los medios de comunicación”. Entre los estudiantes universitarios esta cifra alcanza un 62,2 % y entre los que han respondido tener “interés por la política” un 70,5% (pg 94 del informe).

Estos datos son tan sorprendentes como preocupantes: los más antisemitas son supuestamente los más formados e informados.

4. Más de un tercio (34,6%) de los españoles tiene una opinión desfavorable o totalmente desfavorable de los judíos. Aquí encontramos dos datos muy llamativos: la extrema derecha tiene una opinión menos desfavorable de los judíos (34%) que el centro izquierda (37,7%) y la simpatía hacia los judíos en la extrema derecha (4,9 en una escala de 1-10) es superior a la de la media de la población (4,6) (pg. 47 y 57 del informe). Si estos datos son correctos, España sería un caso único en Europa, y el país tiene un verdadero problema.

5.  Entre los que reconocen tener “antipatía hacia los judíos”, solo un 17% dice que ésta se debe al “conflicto de Oriente Medio”. Hay un conjunto de motivos alegados por los encuestados que suman un 29,6%, que tienen que ver con “su religión”, “sus costumbres”, “su forma de ser”, etc. A estos se añaden otros como “antipatía en general”, o las relacionados “con el poder” y “el dinero”. Un 17% dice tener antipatía hacia los judíos pero no sabe los motivos (pg. 59 del informe). Según estos datos, las valoraciones negativas hacia los judíos de la población española no se pueden asociar “al Estado de Israel y sus políticas”.

6. Según menciona el informe, los objetivos del estudio fueron “cuantificar el grado, intensidad y amplitud del fenómeno del antisemitismo en España”, a partir de una primera fase cualitativa en que se identificaron las tipologías de los discursos sobre los judíos así como “sus diferentes ejes de articulación” (pg. 4 del informe). Con el fin de dotar a los educadores de un instrumento útil, sería de gran interés hacer públicos, además de los resultados de la fase cuantitativa, los de la fase cualitativa, dado que así se complementarían las tipologías de discursos antisemitas.

7. El antisemitismo necesita ser combatido. El primer paso es el reconocimiento de su existencia. El segundo es, sin duda, la educación, el medio más eficaz para hacerle frente. Y en paralelo poner fin a la difusión del discurso del odio como reclaman las leyes y acuerdos internacionales. Para estos pasos es necesario el firme compromiso de las instituciones. La historia ha demostrado que el nivel de antisemitismo en una sociedad es un termómetro de medida de su salud democrática y del grado de libertad y tolerancia que disfruta.

Madrid, 13 de septiembre de 2010