UN 8 DE MARZO EN RETROCESO

Cuarenta organizaciones lideradas por mujeres inician una campaña contra el Antisemitismo y la Misoginia

El 7 de octubre de 2023 se perpetró uno de los peores crímenes sexuales en la historia moderna de la humanidad, una autentica masacre terrorista, misógina y antisemita.

Los crímenes sexuales que cometió la organización terrorista Hamas en contra de las mujeres, no solo israelíes y judías ya que también había cristianas y musulmanas, fue un horror sádico y bestial, y no utilizamos estas palabras de forma metafórica.

Además del dolor de la barbarie en sí, duele y enoja enormemente el silencio de las organizaciones feministas ante estos hechos. Silencio premeditado que va desde las organizaciones internacionales como United Nations Women (ONU Mujeres), la ONU o la Cruz Roja, hasta el de los gobiernos y personas en posiciones de poder y liderazgo social y, lo que crea más dolor y extrañeza, de los colectivos feministas que lejos de defender los derechos de todas mujeres han decidido callar y convertirse en feministas selectivas.

Callaron también la mayoría de los medios de comunicación, muchos dedicados a tratar temas de mujeres que, por no perder seguidores o entrar en conflicto, han decidido NO levantar la voz ante lo injustificable. Un silencio ensordecedor en el que la violencia sexual no se señala, porque ha sucedido en y contra Israel.

Llevamos muchos años alzando la voz en contra de la violencia sexual y diciendo, con toda la razón, que no se justifica bajo ninguna circunstancia, que no hay contexto que valga para excusarlo y que el testimonio de toda mujer debe ser tenido en cuenta y ser valorado sin dejarse arrastrar por los prejuicios: “YO SÍ TE CREO, HERMANA”.

Todos hemos podido ver lo sucedido en los vídeos filmados por ellos mismos, por los criminales agresores, y son la prueba fehaciente de lo que hicieron.

Pero, aun así, con la prueba presentada de manera voluntaria y arrogantemente criminal por los perpetradores, se duda de los testimonios de las mujeres violadas y torturadas; se duda de las evidencias de los forenses que recogieron los cuerpos o de las partes que sobraban de los cuerpos desmembrados.

Para tratar de justificar la falta de humanidad que han mostrado las asociaciones feministas, desde todas las instancias se afirma que hay que “poner en contexto” los vídeos de mujeres secuestradas, con los pantalones chorreando de sangre, los vídeos de mujeres con cuerpos desmembrados, violadas, arrastradas por las calles para que los palestinos las vieran y escupieran mientras eran llevadas como “trofeos de guerra”.

Y no olvidemos a las secuestradas. Entre ellas hay mujeres que llevan casi cinco meses siendo violadas en cautiverio, sin olvidar a los hombres secuestrados, que también están sufriendo violaciones. Pero la voz de las feministas es prácticamente nula.

La cobardía, y la doble moral, o más bien la falta de moral, nos duele enormemente. No ha habido ninguna palabra de solidaridad con ellas. Estás víctimas no han merecido la empatía de las organizaciones de mujeres españolas y no entendemos cuál es el plano desde donde la mirada moral se distorsiona o se ciega para ignorarlas. Es este un silencio que hiere profundamente.

Cabe pararse a pensar si este silencio no ha causado ya un daño irreparable: Que no se clame defendiendo a cualquier mujer de cualquier religión, en cualquier lugar y en cualquier momento, que la denuncia de los crímenes sexuales sea nula, sienta un precedente terrible; la idea de que no siempre hay que creer a las mujeres, que a veces la violencia sexual es válida y que usar los cuerpos de las mujeres como campo de batalla es permitido y que se explica “por estar en guerra”.

Nadie en Israel deseaba esta guerra que, como todas, solo causa sufrimientos terribles a todas las partes en conflicto.

No podemos ni queremos menospreciar el dolor de los ciudadanos gazatíes pero no debemos olvidar que fue Hamas quien inició el conflicto armado, ese fatídico 7 de octubre, para después escudarse cobardemente detrás de su propia población civil, a la que toma como escudo humano.

Desde su fundación, Hamás ha sido un lastre para el pueblo palestino al que, durante décadas, ha infligido violencia, especialmente a las mujeres, a quienes ha relegado a un segundo plano con su ideología radical. También han sido asesinos cruentos de la comunidad LGTBI, ladrones de los fondos de ayuda internacionales y, en definitiva, han hundido a Gaza en la pobreza, apoyados en el terror y en los crímenes de odio.

Pero no se debe dejar que los prejuicios nos cieguen. Las ideas preestablecidas y muchas veces repetidas sin una valoración crítica personal, bien fundada y meditada, no deben hacernos perder el foco de lo realmente importante: el hecho de que repudiar y señalar los crímenes sexuales dependa del contexto, hará que se retroceda 100 años en los derechos de las mujeres y no solo de las mujeres judías, sino en las de todo el mundo porque quién sabe cuál será a la próxima “hermana” a la que no se dé crédito.

 

Primeras Organizaciones firmantes (Proceso de adhesión abierto)

 

  • Estrella Bengio (Comunidad Judía de Madrid)
  • Carolina Aisen(Federación de Comunidades Judías de España)
  • Raya Kalenova (Congreso Judío Europeo)
  • Sarah Álvarez (Asturias contra el antisemitismo)
  • Delphine Cohen (Comunidad Beit Emunáh)
  • Golda Fernández (Asoc. Amigos de Israel)
  • Patricia Weisz (Fundación Violeta Friedman)
  • Zona Valdes (Movimiento Martiano)
  • Laura del Villar (Movimiento contra la Intolerancia)
  • Olga Hurtado (Coordinadora contra la Misoginia y el Machismo)
  • Patricia Chamizo (Red Europea contra los Crímenes de Odio)
  • Eva Rodríguez Weisz (Plataforma contra el Antisemitismo)
  • Anabela Torres (Coordinadora Iberoamericana contra el Racismo, el Antisemitismo y la Intolerancia)
  • Silvina Chemen (Seminario Rabínico Latinoamericano, Buenos Aires)
  • Carla Reyes Ushinsky (Asoc. Gallega de Amigos de Israel)
  • Jacqueline Tobiass (Instituto de Relaciones Culturales Baleares-Israel)
  • Martha Zucker (Asociación Amistad Comunitat Valenciana-Israel)
  • Marina Lara (Asociación de Amistad España-Israel)
  • Marilyn Padilla (Asociación Boliviana de Residentes)
  • Elizabeth Ayaviri (Bolivianos en Red)
  • Paola Ramos (Plataforma de Ayuda a Venezuela)
  • Montserrat Moreno (Consejo de Víctimas de Delitos de Odio)
  • Mar Rodríguez (Foro hispano-israelí para la cooperación)
  • Elena Larrinaga (Red Femenina de Cuba)
  • Mayte Rodriguez (Centro de Estudios Judeo Cristianos)
  • Silvia Leida (Comunidad judía Atid)
  • Sonia Gómez (Plataforma de Mujeres Venezolanas)
  • Aurora Alonso (SOS Venezuela Radio)
  • Carolina Barrero (Activismo cubano por la democracia)
  • Carla Reyes-Uschinsky (Asociación Amizade Galiza-Israel)
  • Jacqueline Tobías (Instituto de Relaciones Culturales Balears-Israel)
  • Marilda Azulay (Comunidad Israelita de Valencia)
  • Yael Cobano (Or Hadash Madrid)
  • Yaeli Sánchez (Federación Jóvenes Judíos en España)
  • Mitzy M. Ledezma ( Observatorio Geopolitico America Latina)
  • Ekaterina Flyagina Bedrioukova (Asiciacion Rusos Libres)
  • Judith Benchabo (JES, Momentum)
  • Sultana Wahnon (Universidad de Granada)
  • Blanca Navarro (Israel Spain Forum Alliance)
  • Tamar Shuali (European Institute of Education for Democratic Culture, Universidad Católica de Valencia)
  • Liuba Stenyakina (Asociación Rusos Libres en Madrid)
  • Sara Chocron (Asociación Solidaria Neder
  • Mónica Sánchez Rubio (Fundación Hispano Judia)
  • Jill Steinberg (Asociación Guesher)
  • Karen Friedman (Comunidad Masorti Bet El Madrid)
  • Wanda Teplitsky (Comunidad Judía de Valencia)
  • Ziva Szeinuk (Ghitis, Huesca)